En realidad, aceptar que el amor se termina es
una de las cosas más difíciles de superar, quizás hasta las más tristes de las
que te cueste salir adelante.
Pensar en poemas de desamor, quizás logre
parecer triste, pero en realidad es al revés: Hablarle al amor que ya no está,
que se ha ido, o que se ha acabado suele ayudarte a poner en palabras todo
aquello que logras sentir, entendiendo que, para olvidar, el primer paso que se
debe dar para sanar es aceptar.
Algunos te harán sentir peor que otros, pero
todos te brindarán una lección, Otros, en cambio, solo te reconfortarán para
poder seguir adelante, diciéndote que no todo se encuentra perdido, que hay una
vida después de esta pequeña muerte.
Como siempre en cada poema de desamor, las
palabras todas se encuentran lista para acompañarte y para ayudarte a sanar.
Recuerdos
De aquella última vez que te vi, sobre tus
hombros traías dos pesadas rocas y tu pecho ya no era multicolor, mientras que
en las manos lograbas apretar un montón de mentiras, las que yo mismo inventé.
Y fue de la manera que te vi, cuando me di cuenta que ya no lograbas volar, ya no usabas ese aire de extranjera, me preguntaste quién era yo y mi respuesta no correspondía con el hombre que llagaste amar.
Quizás ya no importa, después de esa ves logré
verte muchas veces más, pero ya no eras igual, habías dejado de ser ese oasis
encontrado en el desierto, y ahí te vi… desierta, deshabitada y extraviada,
pero…
No, después de aquella última vez, ya no te he
vuelto a ver nunca más.
Te fuiste, me fui… Que importa, te ame, me
amaste ya no lograré olvidarte.
Miguel Angel Campora

No hay comentarios:
Publicar un comentario